Aumentan las Disputas Contractuales entre Hospitales y Aseguradoras en Estados Unidos
En medio de una creciente tendencia de disputas contractuales entre hospitales y aseguradoras en Estados Unidos, historias como la de Amy Frank se vuelven cada vez más comunes. Frank pasó 17 horas al teléfono durante casi tres semanas, tratando de asegurarse de que el plan de salud de su esposo cubriera la atención que necesitaba después de una cirugía. Sin embargo, se encontró atrapada en un laberinto burocrático entre su aseguradora y el sistema hospitalario local.
La disputa entre University of Missouri Health Care (MU Health Care) y Anthem dejó a 90.000 pacientes en Missouri sin acceso a cobertura dentro de la red con el proveedor médico más grande de la región. Esta situación no es única, ya que negociaciones fallidas entre UnitedHealthcare y Memorial Sloan Kettering Cancer Center en Nueva York y entre Duke Health y Aetna en Carolina del Norte han dejado a pacientes en el limbo en diferentes partes del país.
La consolidación hospitalaria, el aumento de los costos médicos y políticas gubernamentales están contribuyendo a este aumento de conflictos. La Ley de No Sorpresas (No Surprises Act) ofrece cierta protección a los pacientes en medio de estas disputas, permitiéndoles mantener las tarifas dentro de la red por un período de tiempo si están en tratamiento por condiciones graves.
La ley masiva de impuestos y gastos, que prevé recortes significativos en el gasto federal en salud, también está presionando a hospitales y aseguradoras a negociar tarifas. Durante la disputa entre MU Health Care y Anthem, el hospital pedía un aumento del 39% en las tarifas, mientras que la aseguradora se mantenía en el 1%-2%.
Tras meses de estancamiento, el Comité del Senado de Missouri logró romper la disputa y ambas partes llegaron a un acuerdo retroactivo. Sin embargo, para pacientes como Amy Frank, la experiencia ha sido agotadora y plantea la pregunta de cuánto tiempo pasará hasta la próxima disputa.
En un contexto de crecientes tensiones entre hospitales y aseguradoras, los pacientes se encuentran en medio de una batalla por la continuidad de su atención médica. La esperanza es que estas disputas se resuelvan de manera más eficiente en el futuro, evitando poner en riesgo la salud y el bienestar de quienes dependen de estos servicios.
